• Ricardo Goldín (68) lleva ocho años en el mundo gastronómico y hace seis meses dejó una franquicia para pelearla con su propio restó.
  • Por la poca clientela, en mayo empezó «una aventura» para llamar la atención y «hacer ruido» en las redes para atraer más público.
  • «No me siento solo en la trinchera, encontré contención», dice sorprendido sobre la reacción de sus seguidores.