En una carta leída ante el arzobispo de Buenos Aires, los curas villeros dicen que los policías «le sacaron los alimentos y la ropa a quienes la venden para ganarse el sustento» y se llevaron motos y hasta personas inocentes. A su vez monseñor García Cuerva cuestionó el nombre de las acciones -«Tormenta Negra»- que para los vecinos, dijo, se vincula más bien con las calamidades que padecen.