- Un abogado contó en una entrevista cómo fue empezar de cero en el país asiático, lejos de su profesión y con una barrera idiomática que complicó sus primeros meses.
- Su experiencia refleja las dificultades que pueden atravesar los extranjeros al intentar incorporarse al mercado laboral de otra nación.
Emigró a China siendo abogado y terminó trabajando en una fábrica: «La única persona que hablaba inglés era mi jefe y mis compañeros empezaron a evitarme»






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