• Ambos se reparten un tercio, cada uno, del universo electoral y queda como factor dominante otra gran fracción similar de independientes.
  • El escenario es difuso. Dos encuestas dieron el lunes un avance ligero de Lula, pero otra este martes detectó lo contrario a favor de Flávio.
  • Al revés que en la elección anterior la gente en la calle prefiere no definirse y se alza de hombros como si el voto no les perteneciera.