Una pareja de mujeres, condenada por la muerte de un niño al que buscaban adoptar; lo torturaban, lo encerraban y no lo alimentaban
  • Brandy Cooney y Becky Hamber fueron declaradas culpables de asesinato en primer grado, así como de cargos adicionales de confinamiento, agresión con arma y no proporcionar lo necesario para vivir.
  • El niño pesaba apenas 22 kilos cuando fue encontrado sin vida en su casa de Canadá.
  • El juez del caso determinó que las dos mujeres confinaron al menor con la intención de matarlo.